Las fuerzas armadas fueron el único actor con capacidad para detener el proceso de cambio político entre 1975 y 1982. sin embargo, los militares que actuaron en las operaciones que se sucedieron a partir de 1977 no lo hicieron en solitario, sino que contaron con el apoyo de núcleos políticos partidarios de reordenar el sistema democrático o de destruirlo. tras el triunfo del psoe, estos núcleos desaparecieron, y solo quedaron unos grupúsculos residuales que actuaron entre 1982 y 1986, optando por nuevas dinámicas, como el terrorismo, aunque fueron incapaces de poner en peligro el sistema democrático. el 23-f y los otros golpes de estado de la transición es un libro escrito por roberto muñoz bolaños.
